La producción orgánica : trata de sacar el máximo provecho de la finca, enfatizando en la fertilidad de los suelos para no detener así la producción, y minimizando el uso de fertilizantes y de insecticidas.
Cultivo invernadero : este encierra a las plantas para la concentración del frío, encerrándola en macetas, para así cada una consuma y alcance todos los nutrientes necesarios para su crecimiento.
Este sí usa el fertilizante.
La rotación de cultivo : se basa en rotar una serie de cultivos, para sí reponer y que usen los nutrientes de los suelos que aún están o faltan en la tierra.
No usa el fertilizante.