Los exiliados o quienes viven por una u otra razón en el exterior tienen propensión a escribir novelas porque en el extranjero ya no se presentan las condiciones internas acorralaban, por ejemplo, la opresión, la censura y el miedo.
Entonces, al verse lejos de los países nativos, el talento de estas personas es favorecido por las condiciones intelectuales del país de acogida.
Los temas que más llaman la atención a los exiliados son los relativos a sus propios países de origen, por ejemplo, entre los exiliados españoles el tema del canto a España y la nostalgia hacia su patria es muy recurrente.
En este sentido, el autor ve en su país de origen la patria perdida.