Bautizado como Gómez Suárez de Figueroa, en memoria de uno de sus abuelos, el Inca Garcilaso de la Vega nació en el Cusco el 12 de abril de 1539,
muy pocos años después de la muerte de Atahualpa, el último soberano
Inca.
Fue el hijo natural del capitán extremeño Sebastián Garcilaso de
la Vega Vargas, conquistador de noble linaje de Castilla, y de Palla
Chimpu Ocllo, bautizada como Isabel, nieta del Inca Túpac Yupanqui y
sobrina del Inca Huayna Cápac.
En aquellos tiempos, los
mestizos fueron llamados hijos de la conquista, hombres de vidas
destruidas, bastardos, hijos de ocasión y pecado o primeros peruanos.
Los estudios etnohistóricos muestran que en el mundo andino no regían
valores vinculados al matrimonio como sustento de legitimidad - y su
consecuencia la condición de bastardía - tan presentes en los códigos
españoles.