Los habitantes de la provincia de La Pampa han sido los más afectados ante disponibilidad insuficiente de agua, a causa de la problemática suscitada en torno a los humedales del río Atuel.
La razón principal es que desde la creación de la Nación Argentina y la instauración del modelo productivo agroexportador, la provincia de Mendoza, ha contado con el beneplácito del ejecutivo nacional ante los grupos de poder político y económico local, comprometidos con la producción agrícola extensiva de monocultivos, especialmente en el rubro de la vitivinicultura.
Tal volumen agroproductivo obtiene la irrigación necesaria sustrayendo agua del río Atuel, relegando a segundo y tercer plano las necesidades de los habitantes menos favorecidos de Mendoza y la Pampa.
Es un modelo ecológicamente y socialmente insostenible a largo plazo.