El periodo antiguo : Aristóteles.
La historia de la
clasificación científica comenzó con Aristóteles 300 años antes de
Cristo.
Este filósofo introdujo el sistema jerárquico en la
clasificación y resaltó la importancia de definir los criterios a la
hora de clasificar.
Siglo XVIII : Carl Linneo.
El sueco Linneo sienta los cimientos de los sistemas de clasificación
modernos.
Elabora una lista pormenorizada de todos los organismos
conocidos y les pone un nombre.
A él se deben el método de nomenclatura
binomial y el sistema jerárquico de clasificación, que hoy en día se
siguen utilizando.
Además, clasifica los seres vivos en dos reinos :
animal y vegetal.
Pero Linneo no aceptó que todos los seres vivos
estamos emparentados, ya que no pudo librarse de la filosofía imperante
de su época : el fijismo, que defendía la inmutabilidad de las especies.
Siglo XIX : Charles Darwin.
Hasta el siglo XIX, las clasificaciones se basaban en un grupo de características externas que se elegían arbitrariamente.
Charles
Darwin representa un antes y un después en la clasificación de los
seres vivos.
En 1859 aparece su libro “El origen de las especies” (The Origin of Species)
en el que presenta la teoría de la evolución y el motor que la pone en
marcha : la selección natural.
Darwin sostiene que todos los seres vivos
se originaron a partir de un único ancestro común.
Si desciframos la
filogenia, es decir, La historia de la vida a partir de ese primer
antepasado, hallaremos el orden de la naturaleza que permitirá conferir
un fundamento sólido a las clasificaciones de los taxónomos.
La tarea se
reduce, por tanto, a averiguar los grados de parentesco entre los seres
vivos.
Sin embargo, descubrir la filogenia de los seres vivos no es
tarea fácil.