En resumen

LA AGUJA! Durante todas las noches, había un mosquito que no dejaba dormir al dueño de casa. Éste se revolcaba en la cama, girando e insultando de un lado a otro. El mosquito se alejaba un poco, pero al momento volvía y atacaba con más fuerza aún.

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Diegott
8

LA AGUJA!

Durante todas las noches, había un mosquito que no dejaba dormir al dueño de casa.

Éste se revolcaba en la cama, girando e insultando de un lado a otro.

El mosquito se alejaba un poco, pero al momento volvía y atacaba con más fuerza aún.

Todos los días, durante la mañana, el pobre dueño de casa le comentaba a su amigo en la oficina lo sucedido la noche anterior.

- ¿Otra vez el tonto mosquito?

- decía su amigo, al verlo entrar con sus tremendas ojeras por el suelo.

- Ni lo menciones - decía él.

Y así todos los días, hasta que cierta mañana su amigo le dijo : - ¿No has probado de encender la luz y buscar al mosquito para matarlo?

- Sabes que no, jamás.

Pero, ¿cómo podré verlo?

- Sólo enciende la luz, permanece quieto y ya aparecerá.

Entonces, el dueño de casa siguió el consejo de su amigo esa misma noche.

Se acostó temprano y esperó en la oscuridad.

El mosquito empezó a picarlo en las piernas.

Abrió los ojos y observó el pie de su cama.

Había un bulto allí.

Encendió la luz, asustado.

Un niño pequeño, desnudo y gris, estaba en cuclillas junto a la cama con una pequeña aguja en las manos.

Lo observó y volvió a apagar la luz.