Algunos atletas que luego son muy reconocidos en su especialidad
deportiva, han sufrido durante sus comienzos algunos tropiezos debido a ciertas
condiciones o cualidades físicas, motoras o intelectuales que en ese momento
son adveras.
La mayoría se recupera y vence las dificultades iniciales y
luego se proyectan hacia el estrellato, siendo algunas veces los más destacados
en su disciplina deportiva.
Uno de estos es el famoso basquetbolista norteamericano MICHAEL
JORDAN, gran estrella del equipo Chicago Bulls y uno de los grandiosos exponentes
del baloncesto.
Durante su adolescencia era considerado subdesarrollado y no
apto para el baloncesto por su estatura de un metro ochenta centímetros (1, 80
m) lo cual le valió la separación del baloncesto en la secundaria.
Luego Michael Jordan fue creciendo e ingresó a la
universidad en el año 1982 donde se unió al equipo de la misma logrando en el primer
año el galardón de “Mejor jugador del primer año”, luego pasó a jugar en la Asociación
Nacional de Baloncesto (NBA : National Bastekball Association) y el resto es una
extraordinaria historia.