No dejes pasar situaciones confusas sin clarificarlas.
Utiliza frases reforzantes para el otro.
Si algo te ha gustado, házselo saber, si le aprecias, intenta comunicárselo.
Forma frases que comiencen por : quiero, me gusta, no me gusta, me siento, etc.
Una buena expresión de tus sentimientos debería incluir : tus necesidades, tus deseos, tus derechos, y como repercuten las distintas situaciones en ti.
No debería incluir excesivos reproches, un deseo de herir, y autocompasión.
Como alternativa a estallar en ira ante una controversia, utiliza esta fórmula : estoy enfadado porque.
Me gustaría que.