El rol que cumplían las festividades religiosas durante la época colonial fue de gran importancia para la Iglesia y la colectividad cristiana porque con ello se buscaba fomentar e irrigar el amor por las distintas festividades en honor a la Virgen, a la Semana Santa y a los Santos Patronos de la Iglesia Católica.
El rol de la Iglesia Católica en las manifestaciones religiosas públicas era la de coordinar con los elementos eucarísticos y culturales de la religión a los feligreses sin importar clases sociales ni ideologías políticas, el factor común era la fe del pueblo.
Muchos miembros del clero chileno se identificaban con la causa independentista, uniéndose a estos movimientos algunos sacerdotes y frailes los cuales tenían los preceptos de las ideas liberales.
Entre las diferencias y semejanzas existentes en las celebraciones de la Iglesia Católica en la actualidad se puede distinguir que ciertamente existe menos participación, esto debido a las innumerables religiones que han surgido a lo largo de la historia, así mismo en muchas Iglesias se han dejado de realizar celebraciones que antes se realizaban en lugares públicos y ahora se limitan a realizarlas solamente en las Iglesias.