Entre los siglos xI y xIII, los reinos de Europa organizaron ocho
eXpediciones militares cuyo objetivo inicial era recuperar Jeru -
salén, que estaba bajo el dominio musulmán y era considerada
tierra santa por varias religiones.
A partir de estas guerras, llamadas Cruzadas, en Europa
se incrementó el consumo de artículos asiáticos como
incienso, seda, marfil (colmillos de elefantes) y espe -
cias (pimienta, canela y clavo, entre otras) ; estas últi -
mas eran muy apreciadas porque se empleaban como
conservadores de alimentos.
Los productos asiáticos
llegaban a Europa por dos rutas (en el mapa de la
página 87 puedes ver cuáles eran).
En 1453, la ciudad de Constantinopla fue con -
quistada por los turcos - otomanos ; y las costas
del mar Mediterráneo empezaron a ser asaltadas
por piratas aliados de los turcos.
Debido a ello, se
cerraron las rutas terrestres y marítimas de co -
mercio y se interrumpió el intercambio de pro -
ductos entre los reinos de Europa y Asia.
Esta situación obligó a buscar nuevas formas para
llegar a ±ndia y China.
Los navegantes al servicio de
los reinos de Portugal y España plantearon dos
rutas.
Los portugueses realizaron la primera, que
consistió en rodear África por mar ; así, Bartolomé
Díaz llegó al cabo de Buena Esperanza en el eX -
tremo sur del continente africano, y Vasco de
Gama retomó esta ruta para llegar a ±ndia.
La
segunda ruta consistió en dirigirse al Occi -
dente, cruzar el océano Atlántico para dar
vuelta al mundo y llegar a Oriente.
Esta
ruta fue seguida en 1492 por el genovés
Cristóbal Colón, navegante al servicio de
España ; pero él no llegó a ±ndia, sino a un
continente hasta entonces desconocido
por los europeos.
El marfil fue un producto sumamente estimado en Europa.
Su uso
se aprecia en esta figurilla del siglo x²III, que procede de Asia.